Santo Entierro

 

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte es obra de Manuel Pineda Calderón, representa a Jesús muerto dentro del sepulcro. Aparece sin potencias ni corona de espinas, con la cabeza boca arriba con la los labios entreabiertos, con los dientes tallados y los ojos cerrados. Lleva tallado un sudario atado en la parte derecha y sin cuerda. Se distinguen claramente dos partes en el paso, una la urna, y la otra la canastilla, distinguiéndose en ésta los respiraderos y la parte superior que, en forma de peana, sirve de lecho a la urna. Los respiraderos rectos en su parte inferior apuntan al suelo, en estos cabe destacar los óvalos que se sitúan en el centro de cada una de las cuatro partes que lo forman, adornados con distintos motivos de la Pasión de Cristo. El paso es llevado por 30 costaleros.


Nuestra Señora de la Soledad es obra de Manuel Pineda Calderón, representa a la Virgen María recibiendo el pesar de los discípulos. Por sus mejillas corren cinco lagrimas, aunque antiguamente eran seis. Tiene las manos extendidas, con un pañuelo en la derecha y la corona de espinas en la izquierda, en su pecho lleva un puñal y medalla de oro de la ciudad.
En su paso le acompañan San Juan, Santa Maria Magdalena, Maria Salomé y Maria de Cleofás, todas esculpidas por Manuel Pineda Calderón.
El paso es llevado por 40 costaleros.

 

 


El paso alegórico es conocido como La Canina. Representa el triunfo de la Santa Cruz. La Canina es obra de Luís Álvarez Duarte. Su paso es neogótico y fue tallado en 1895 por Antonio Domínguez Gordillo, siendo adquirido a una hermandad de la Algaba, después de haber pasado por las Hermandades de la Estrella, Calvario y San Esteban de la capital hispalense. El paso es llevado por 29 costaleros