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Ismael Oliveros Nazareno y Capataz, opina sobre las Hermandades en Pandemia

Desde Marzo de 2020 la actividad de nuestras hermandades se ha visto alterada de tal forma que todos los preparativos para la inminente semana santa se pararon en seco. Como ya sabemos se quedaron papeletas de sitio sin repartir, algunas cuadrilla de costaleros sin ensayar y muchas otras cosas que se quedaron paradas, nos quedamos en casa.

                 Los cultos de algunas hermandades se celebraron sólo con el sacerdote y una persona retransmitiendo por Internet las celebraciones cuaresmales. Llego la semana santa y fue más intima y mas espiritual que nunca para los cofrades, con cada hermandad celebrando on-line su particular estación de penitencia más penitencial que nunca.

                 Luego llegaron las hermandades de gloria y volvimos a quedarnos sin ver procesiones y sin algunos cultos que también se celebraron en la soledad de las iglesias y emitido on-line para sus hermanos. Después vino la colaboración de la hermandades con Cáritas, el Banco de Alimentos y en todo lo que podían ayudar, poco a poco se volvieron a celebrar cultos con fieles, pero sólo los internos con unas estrictas medidas de seguridad.

                 Todo eso ha ido mermando la actividad normal de las hermandades, el ajetreo de preparativos, el ambiente en las casas de hermandad por las igualás de costaleros, los repartos de papeletas de sitio, montaje de pasos, etc., no lo tenemos aún y aunque vamos a volver a la normalidad más pronto que tarde, éste parón de actividad nos deja la duda de que si las cosas serán igual que antes, ¿volverá la cantidad de nazarenos que había antes?, ¿las cuadrillas de costaleros se verán un tanto mermadas por el parón o todo lo contrario?, ¿volveremos a las bullas para ver las procesiones?…

                 Pienso que todo ello volverá a ser como debe cuando las autoridades eclesiásticas y las civiles lo permitan, pero sobre todo y por encima de las disposiciones que hagan esas autoridades, seremos nosotros, los cofrades, los que con sentido común y dando el ejemplo que hemos dado hasta ahora, los que permitiremos que todo vuelva a la normalidad e incluso mejor que antes de la pandemia y nos servirá de lección para aprender de que todo lo externo es efímero, que lo verdadero está dentro de nosotros y en la fé, sobre todo en la fe y en la fe que tuvieron todos aquellos cofrades que, por la pandemia, están junto al padre eterno.

                  Sigamos siendo ejemplo y dando muestra de nuestra fe en cristo para volver reforzados a salir a la calle con nuestros titulares dando testimonio de lo que somos, cristianos comprometidos con nuestra fe.

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