Mi Viernes Santo David Montaño Fernández

 

Día señalado en rojo o mejor dicho en morado, para mi y mi familia.

Desde mis primeros recuerdos, de túnicas perfectamente planchadas y colgadas en las puertas. Pasaron los años, y esas mismas túnicas, se fueron tornando en faja y costal. Años duros en esas trabajaderas, pero con la mayor de las alegrías por poder compartir, sudor, esfuerzo y lágrimas con mis dos hermanos, no puede haber nada más grande.

Por avatares de la vida, ya solo quedo yo, siendo sus pies, hasta que ella quiera.

Viernes Santo, día señalado en morado, día esperado todo el año, y que prontito pasa, día de añoranza por los que faltan, día de alegría por los que se estrenan, en éste caso por mi hija, como ya lo hicieron mi sobrinas y sobrino.

Al llegar al patio de los Salesianos, alza uno la cabeza, para buscarlos a todos, y desearles buena estación de penitencia. Ya son las 8, toque fúnebre en el campanario, sale el Triunfo, suena la banda, ha salido la Urna; ya llega nuestra hora, entro en la Capilla, ya casi vacía, solo quedan acólitos y manigueteros, antes de meterme debajo, busco el mejor de los ángulos, para verla, último rezo y petición de que todo salga bien, ya suena el llamador.

Otro año más estamos en la calle, primeras chicotás, primeras marchas, primeros relevos.

Todo un año esperando vivir éstos momentos, de esfuerzo, dolor… y porqué no decirlo, de risas.

Todo pasa rápido, cuando te quieres dar cuenta, ya estás en la rampa de la Capilla, y un último esfuerzo y se posan los cuatro zancos, otra vez en casa, soy el último que sale de debajo del paso, en ésta intimidad ya roto y vacío, de haberlo dado todo, una mirada hacia arriba, un gracias por otro Viernes Santo, y una petición de salud, para vernos otro año más.

Y a tí, Madre de la Soledad
hermosa flor perfumada
reina que emanas amores
bendita tu hermandad que engalanas
bendito tu paso
bendito tu jarra y tu flor
bendito tu corazón
bendita por siempre serás
intercede madre por mí
y más si mi amor te olvidare
madre mía,
tu no te olvides de mi.

 

 

 

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