Maria Auxiliadora

 

En alto María Santísima entre los coros de los ángeles, después el coro de los profetas, de las vírgenes, de los confesores. Por tierra los emblemas de las grandes victorias de María y los pueblos del mundo en el acto de alzar las manos hacia ella pidiendo su auxilio.
Lorenzone tardó tres años en terminar la obra, que fue entronizada en la Basílica de María Auxiliadora y, según las palabras de Don Bosco, es una figura del título «María, Madre de la Iglesia».
La obra corresponde a una pintura barroca que exalta a la Virgen como Reina y lleva en su mano izquierda a Jesús Niño, ante el cual todas las criaturas (los Apóstoles y otros santos representan a la Iglesia y los ángeles al Cielo) rinden tributo por ser el Verbo Encarnado.
Los atuendos siguen la simbología judeo-cristiana que se pretende leer en la advocación. Tanto María como el Niño Jesús llevan los atuendos reales inspirados en las monarquías europeas, especialmente germánicas, en vigor durante la Edad Media como las coronas doradas cuyo color representa el oro y siguen el texto apocalíptico: «…una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza…». Con frecuencia la Corona está enmarcada en un aro con las doce estrellas con toda la simbología bíblica que el número 12 representa y la estrella como símbolo de David.
La madre lleva en su mano derecha un cetro, símbolo de monarquía y del reinado mesiánico, al caso dentro de la cosmogonía cristiana. Algunas representaciones derivadas de María Auxiliadora ponen un segundo cetro al Niño, aspecto este que rompe el sentido bíblico original, porque se trata de un sólo cetro, el mesiánico. De igual forma los atuendos corresponden a los usos sacerdotales,bordados en oro y telas preciosas. El niño lleva un vestido entero blanco, otro símbolo mesiánico que recuerda el reparto de los vestidos de Cristo: «La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo». De igual manera Jacob, que «amaba a José más que a todos los demás hijos por ser para él el hijo de la ancianidad» le había hecho «una túnica de manga larga»
Tanto la imagen de la Virgen como la del Niño, corresponden a personajes caucásico – nórdicos y rubios que revela la asimilación de la advocación dentro de la historia del catolicismo en Europa especialmente.


 

Vida de Don Bosco:

Don Bosco nace el 16 de agosto de 1815 en I Becchi – Castelnuovo, un pueblo no muy lejos de Turín – Italia. Hijo de Francisco Bosco y Margarita Occhiena. Su padre Francisco murió por causa de una pulmonía cuando Juan tenía la edad de dos años. Después de esta muerte, su madre, Margarita Occhiena se encarga de su crianza y su educación, la cual estuvo marcada por un gran amor, pero también con mucha disciplina. Juan Bosco, desde sus inicios, específicamente desde los 9 años, recibirá un aviso divino que marcará el desarrollo de toda su obra. En este sueño, llamado como «el sueño de los 9 años», Jesús y la Virgen María le transmiten la esencia de su misión: convertir a aquellos jóvenes lobos –migrantes, maltratados en las fábricas, viviendo en una sociedad materialista (principal característica de la revolución industrial), preocupados solo por el dinero, envueltos en los vicios de las ciudades grandes –en mansos corderitos– jóvenes con amor en sus corazones y capaces de ayudar a los más necesitados, jóvenes críticos y dispuestos a trabajar para salir adelante y liberarse de sus vicios–. Estos y otros sueños que se vinieron sucediendo, aunque no fueron comprendidos en un principio, se hacen realidad en cada una de las obras que Juan Bosco emprende en favor de tantos jóvenes como son los oratorios, la apertura de los talleres y su preocupación constante por su educación teórica y espiritual. La «Sociedad de la alegría» es la primera expresión de esta preocupación educativa, sobre todo en valores. El 29 de marzo de 1841 recibe el Sacramento del Diaconado y el 5 de junio de ese mismo año es ordenado sacerdote. Su trabajo empieza en Turín y luego se trasladará a todo el mundo, con la ayuda de sus hermanos de Congregación, Sociedad que será fundada en 1854 y que en sus inicios se llamaría Sociedad de San Francisco de Sales. San Juan Bosco dedica su vida a los jóvenes, escribe muchos libros, impulsa la creación de talleres, escuelas, oratorios y plantea un nuevo sistema educativo: el Sistema Preventivo. Este sistema resume la filosofía educativa de Juan Bosco en tres palabras: Razón, Religión y Amor. Para él es imposible educar a un joven por medio de la razón, si no se lo ama, se entiende sus problemas y se lo apoya a resolverlos, con la ayuda y la iluminación de Dios. En 1872, funda, conjuntamente con María Mazzarello, la Comunidad de las Hijas de María Auxiliadora. Congregación que desempeñará un trabajo similar al de San Juan Bosco, pero con mujeres. Para 1875, es decir tres años más tarde, envía el primer grupo de misioneros a la A rgentina y los años siguiente, los misioneros seguirán siendo enviados a varias partes del mundo, para t r a b a j a r p o r sus destinatarios preferenciales: los pobres y los jóvenes y para cre a r una sociedad más libre, más equitativa y más cristiana. Don Bosco muere el 31 de enero de 1888.