EL SUEÑO DE CADA 15 DE AGOSTO

   …Y es que ha sido un sueño poder vivir contigo cada 15 de agosto acompañándote desde lo más alto de Alcalá, desde las murallas de tu castillo para pasear contigo por la calle más señera de nuestro pueblo, la que lleva tu nombre, la calle Nuestra Señora del Aguila.

   Personalmente, el 15 de agosto ha marcado por tradición el comienzo del periodo vacacional. Es típico escuchar aquello de que “muchos alcalareños hacen un descanso en sus vacaciones para venir a disfrutar de la procesión de la Virgen del Aguila” y después regresan a sus refugios estivales para terminar de pasar el verano; en mi caso, ese día de la patrona ha sido, casi siempre, el comienzo del descanso estival.

   De ese día me quedo con la luz que desprende cada 15 de agosto y que se ve reflejada en el rostro de la gente que acompaña a la Virgen del Aguila en su procesionar por nuestras calles; si bien, se va notando que el verano poco a poco va menguando y los atardeceres cada vez son más cortos, ese día, ese 15 de agosto, parece como si el sol quisiera ganar protagonismo y acompañar a nuestra patrona en los primeros instantes de procesión al salir de su santuario.

   Siempre estaré agradecido a aquellas personas que hicieron posible que durante algunos años pudiera acompañar a nuestra patrona formando parte del cuerpo de acólitos. Fue una experiencia única y desde aquí quiero dar las gracias a Francisco Miguel Martínez Torres y a Alfonso por darme esa oportunidad de rezar al lado de Ella durante unas horas de recorrido en la procesión, donde, pese al calor por las altas temperaturas y al cansancio, esas peticiones a la madre de todos los alcalareños refrescaban mi mente y me hacían tener presente a todas aquellas personas que son importantes en mi vida.

   Y si durante unos años tuve el honor de ser uno de los elegidos para estar cerca de nuestra patrona, no menos “bonito” ha sido poder acompañarte rezando y pidiendo durante gran parte del recorrido con mi amiga Inmaculada Picazo; cada 15 de agosto nos servía de culmen, de finalización de curso tanto a nivel de voluntariado en Cáritas como a nivel personal y cada día de la Virgen del Aguila, representando con la Hermandad del Perdón, hacíamos nuestras peticiones, súplicas, acción de gracias…

   Ya estamos contando las horas y los minutos que faltan para que llegue un nuevo 15 de agosto y poder disfrutar de nuestra patrona por las calles de Alcalá; han sido dos años de espera, dos años donde día a día, le hemos pedido a Ella para que pronto pudiéramos volver a la tan ansiada “normalidad”, para que nuestros familiares y amigos que, de una manera u otra, se han visto afectados por esta maldita pandemia, supieran ver en el rostro de la Virgen del Aguila el consuelo y la calma para que todo saliera bien.

   Disfrutemos de un glorioso 15 de agosto. Viva la Virgen del Aguila.

Articulo por: Julio Pinto Montero


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